La Fundación Endesa cede al ayuntamiento de El Carpio la gestión y promoción de la exhibición permanente de la electricidad situada en la central hidroeléctrica

Publicado el 15 de julio de 2021

 

Gracias al acuerdo firmado hoy, el Ayuntamiento de El Carpio será el encargado de promover y divulgar el valor cultural, didáctico y turístico de las piezas del espacio expositivo que la Fundación Endesa tiene destinado a la historia de la electricidad en las instalaciones de la central hidráulica que Endesa tiene en la localidad.

El convenio suscrito entre la alcaldesa de El Carpio, Desirée Benavides, el director general de Endesa Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla, Rafael Sánchez Durán, el director general de la Fundación Endesa, Javier Blanco, y el director de la Unidad de Producción Hidráulica Sur de Endesa, Tomás Chica, permite al ayuntamiento cordobés disponer de la exposición permanente y promocionar el espacio como bien cultural de la localidad. El consitorio podrá, a partir de ahora, organizar visitas entre los habitantes del pueblo, pero también incluirlo entre la oferta turística y cultural de la provincia y celebrar eventos culturales en este espacio.

Este espacio expositivo de la Fundación Endesa está formado por documentos, publicaciones, testimonios y materiales audiovisuales, así como elementos industriales de gran valor tecnológico e histórico recopilados durante años por trabajadores de las centrales de Andalucía y Extremadura de la Unidad de Producción Hidráulica Sur, que cuentan la historia de la generación hidroeléctrica en Andalucía desde hace más de un siglo. Además del valor del contenido de la muestra, cobra especial relvancia el entorno en el que este se halla, pues la central hidroeléctrica de El Carpio, construida en 1922 en la margen derecha del Guadalquivir, está catalogada como “bien de interés cultural” y fue medalla de oro de la Exposición de las Artes Decorativas de París en 1925.

Como destacaba la alcaldesa “para el municipio, firmar este convenio con la Fundación Endesa supone una oportunidad muy importante para explotar cultural y medioambientalmente un patrimonio como es esta central, su museo y su entorno natural y nos abre el caminio a poder seguir haciendo  ofreciendo otro tipo de actividades”.

Para el director general de la Fundación Endesa “este convenio es una muestra más del compromiso de la Fundación Endesa con la recuperación y conservación del patrimonio histórico y artístico de España y del legado cultural de Endesa, parte fundamental de la historia y de la evolución de la electricidad en nuestro país. Con el Fondo Histórico pretendemos materializar la responsabilidad social que supone preservar la herencia de nuestro país, pero también que sirva a la ciudadanía para conocer y vincular el pasado, el presente y el futuro de la Compañía con el de nuestra sociedad”.

Tras la firma de este acuerdo, las visitas a la muestra expositiva de la central de El Carpio se centralizarán a través del ayuntamiento, desde donde se habilitarán los canales para tal fin y se comunicará el calendario de visitas. Así mismo, el consistorio designará al personal el responsable de la atención y guía en las instalaciones.

Espacio expositivo de El Carpio

Entre las actividades educativas y culturales de la Fundación Endesa se encuentra el recorrido por este “museo” de la electricidad que, en un espacio de más de 500 metros cuadrados, centra su contenido en torno a la exposición de imágenes y piezas recuperadas de toda índole técnica que facilitan el conocimiento de los mecanismos para generar la energía eléctrica a través de las maquinas hidráulicas y cómo estas pueden transformar la fuerza del agua en electricidad.

Cuando se diseñó este espacio, que cuenta asimismo con una sala de usos múltiples para la proyección de audiovisuales o la organización de recepciones o ponencias, se buscó la integración equilibrada de elementos artísticos y de gran valor histórico. De esta forma, la visita cumple con las diferentes expectativas que pueda tener una amplia variedad de público y su interés al acercarse a conocerlo.

La perfecta integración entre los elementos restaurados, la función del edificio y los detalles artísticos del mismo aportan un valor añadido que demuestra que es posible hacer convivir una actividad industrial con el arte. En este sentido, las piezas catalogadas como arqueología industrial eléctrica se conjugan con el espacio que las contiene; con más de un siglo de vida, dicho espacio es fruto de una época de profunda transformación de la arquitectura, coincidiendo con el último período del modernismo y del historicismo para dar paso a la arquitectura racionalista.