Endesa y Fundación Endesa celebran el aniversario de la central hidroeléctrica de Camarasa con una exposición histórica

Publicado el jueves 7 de junio 2018

  • La exposición, que se puede visitar con cita previa, analiza las diferentes áreas de la instalación y su huella social y ambiental
  • Aunque desde finales de 1917, ya se estaba trabajando en el desvío de Noguera Pallaresa en su margen izquierdo, las obras de la presa comenzaron el 1 de mayo de 1919 y entraron en servicio el 3 de agosto de 1920
  • Hasta 1924 tenía la presa más alta de Europa. Actualmente la infraestructura cuenta con 4 grupos hidráulicos y una potencia total instalada de 60 MW

Dentro de los actos conmemorativos de los 100 años de la presa y la central de Camarasa, en la región de la Noguera, hemos inaugurado una exposición sobre la historia del complejo hidroeléctrico y su entorno. La exposición es una iniciativa del Ayuntamiento de Camarasa, que ha colaborado la Diputación de Lleida, Radio Balaguer, Enel Green Power (la división de energías renovables de Endesa) y la Fundación Endesa, y tiene como objetivo compartir con el visitante las peculiaridades de esta infraestructura única y su ubicación.

La exposición, titulada Camarasa 1917-1923. Tiempo de avances tecnológicos y lucha obrera, se encuentra dentro del recinto de la Central Hidroeléctrica de Camarasa y explica, a través de diferentes paneles muy ilustrativos, dos ámbitos claves de la infraestructura: los procesos tecnológicos de su construcción y los aspectos sociales que se le relacionan. Por lo tanto, la presa (tipo y planos), el hormigón, el proyecto Camarasa, el edificio central, la lucha de los trabajadores (la huelga de La Canadiense y el activismo en Camarasa), demografía (mortalidad y tasa de natalidad), y los ingenieros y geólogos que hicieron posible su construcción. La exposición estará abierta los jueves y viernes de 15 a 19 horas, y los sábados y domingos de 10 a 13 horas, gracias a un acuerdo entre Endesa y el Ayuntamiento de Camarasa, a través del cual la Compañía ha cedido al ayuntamiento un espacio para organizar y gestionar las visitas, que las llevará a cabo la empresa local Espais Orígens, con quien se deben realizar las reservas previas. Este acuerdo es idéntico al que Endesa ha hecho con espacios de exhibición similares ubicados en las centrales hidráulicas de Talarn y Capdella (Pallars Jussà) y Susqueda (La Selva).

Además, y como complemento perfecto de esta exposición, se han distribuido en diferentes puntos estratégicos del municipio y de la carretera de acceso a la instalación, que son los lugares más emblemáticos de la historia de la construcción de esta singular infraestructura, 7 paneles informativos de acceso libre, ilustrados con fotografías, planos antiguos, gráficos y textos. Divididos en siete áreas diferentes (las transformaciones en Camarasa, la construcción de infraestructura viarias, el campamento del hospital, el campamento obrero, la construcción de la presa y la central, las compuertas de la presa, y el embalse), que te invitan a realizar un recorrido visual, cómodo, intuitivo y agradable para los visitantes.

La inauguración ha contado con la presencia del director general de Energía, Minas y Seguridad Industrial de la Generalitat de Cataluña, Pere Palacín; la alcaldesa de Camarasa, Elisabet Lizaso; el diputado de la Diputación de Lérida y el alcalde de Penelles, Eloi Bergós – en representación de esta institución- y la presidenta de la Diputación de Noguera, Concepció Cañadell, entre otros.

Un poco de historia

El 27 de junio de 1917, hace cien años, fue otorgado y aprobado por R.O. el salto de la central hidráulica de Camarasa, actualmente perteneciente a Endesa. La ubicación final del salto fue el estrecho del Puente del Diablo -unos 200 metros aguas arriba de la confluencia de los ríos Segre y Noguera Pallaresa- donde se construyó una presa de 92 metros de altura por encima del río y más de 100 metros de cimientos, convirtiéndolo, hasta 1924, en la presa más alta de Europa. A pocos metros aguas abajo de la presa, se instaló la central eléctrica, con 4 grupos de generadores equipados con turbinas Francis de eje vertical y una potencia máxima de 56,000 kW.

Aunque desde el final de 1917 ya se estaba trabajando en la desviación del Noguera Pallaresa en su margen izquierdo, la mayor parte del trabajo comenzó en mayo de 1919 y fueron necesarios 218.000 m3 de hormigón para coronar la presa de  gravedad de planta curva más alta, hasta las entonces, de Europa. El primer grupo se conectó a las líneas procedentes de la Central Hidroeléctrica Talarn el 3 de agosto de 1920, aunque las obras finalizaron el 29 de abril de 1922, con los cuatro grupos generadores instalados y una presa capaz de regular las aguas del tramo inferior del río Noguera Pallaresa.

La Central Hidroeléctrica Camarasa fue el cuarto salto de agua puesto en marcha Riegos y Fuerza del Ebro, S.A. (compañía formada por Barcelona Traction Light & Power, popularmente conocida como La Canadiense) después de lo Sossís (1912), Seròs (1914) y Talarn (1916). La Canadiense, desde el momento de su constitución el 12 de septiembre de 1911, diseñó y ejecutó un ambicioso proyecto para generar, transportar y distribuir energía eléctrica en Cataluña. El de Camarasa se situó como una infraestructura básica para el suministro de energía eléctrica del país y representó un modelo de ingeniería a principios del siglo XX. Actualmente, esta instalación casi centenaria cuenta con 4 grupos hidráulicos con una potencia total instalada de 60 MW.

La Vaga de La Canadiense

El primer cuarto del siglo XX fue un período de importantes reivindicaciones laborales y salariales. Las duras condiciones por las que pasaban los trabajadores de los grandes complejos hidroeléctricos, agravadas por el despido de 8 empleados del departamento de facturación de Riegos y Fuerza del Ebro, SA, provocaron el inicio de una de las huelgas laborales más relevantes del siglo pasado, la Huelga de la Canadiense. Inicialmente, la huelga fue secundada por miembros del sindicato único de agua, gas y electricidad de la CNT pero, con el paso de los días, el transporte público y otros sectores, como el textil, agregaron a las reivindicaciones.

El inicio del conflicto laboral comenzó el 5 de febrero de 1919 y finalizó el 19 de marzo con una reunión multitudinaria en la Plaza de las Arenas de Barcelona, ​​donde más de 20,000 trabajadores y obreros ratificaron los acuerdos tomados entre delegados del Gobierno, representantes de la Patronal y el comité de huelga. Entre estos acuerdos, destacó la jornada laboral de 8 horas.