El arte de iluminar es una forma única de contribuir a preservar y mantener el patrimonio de nuestro país, sea de carácter religioso o civil. Desde nuestros inicios, en 1989, hemos desarrollado más de 500 proyectos de iluminación de auténticas joyas patrimoniales y artísticas: catedrales, iglesias, museos….

A lo largo de estos casi 30 años hemos dado luz a destacadas obras maestras de nuestro país como la Catedral de Palma de Mallorca, la Catedral de Burgos, la Catedral de Zamora, el Museo Reina Sofía, el Museo Sorolla o la Estación de Canfranc. 

En Fundación Endesa canalizamos y facilitamos preservar y enriquecer nuestro patrimonio. Y lo hacemos además utilizando el aval de una gran compañía energética que tenemos detrás: Endesa y el grupo Enel al que pertenecemos. Es por eso que aplicamos las técnicas más avanzadas de eficiencia energética y soluciones innovadoras contribuyendo a una iluminación más eficiente en consumo y ahorro de energía.

Iluminando grandes joyas religiosas

A lo largo de nuestros años de actividad hemos puesto en marcha proyectos de iluminación de grandes lugares de culto de nuestro país. Contamos con la iluminación de catedrales tan emblemáticas como la de Palma de Mallorca, Zamora o Burgos y Claustros tan primitivos como el de la románica Catedral de Santo Domingo de la Calzada, en la Rioja.

En 2016 hemos iluminado iglesias como la de Santiago el Real y Refugio junto a la Fundación Sevillana Endesa en Jerez de la Frontera, la Basílica de Santa María de Mataró y la Iglesia Museo de Tapices San Millán de Oncala en la provincia de Soria.

Dando luz a grandes pinacotecas y edificios históricos

Hemos contribuido a iluminar dos grandes museos de nuestro país como son el Museo Reina Sofía, el Museo Sorolla y el Museo Picasso Málaga. Para nosotros ha sido todo un privilegio poder poner luz a espacios que albergan grandes obras maestras de genios de todos los tiempos, respetando en la medida de lo posible su integración en el entorno.

En nuestro legado también contamos con la iluminación de la Estación de Canfranc, en Huesca, declarada Bien de Interés Cultural y uno de los lugares más mágicos del Pirineo.